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Perea–Borobio Colección de Microscopios

Microscopios petrológicos o de polarización

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Los microscopios petrológicos o de polarización son esencialmente microscopios ópticos con todos sus componentes que además polarizan la luz monocromática. Ésta tras atravesar el objeto de estudio, es analizada y permite identificar sus características. Se trata de aparatos complejos que también se denominan microscopios mineralógicos.

Los primeros aparatos con accesorios de polarización, ya a mediados del siglo XIX, facilitaron el conocimiento de los minerales. Esencial para el desarrollo de la mineralogía como ciencia, el microscopio de polarización ha evolucionado a lo largo de los años con diferentes modelos para observar y medir las propiedades ópticas de los minerales. Esta técnica se basa en los cambios que sufre la luz al pasar a su través para determinar su estructura y composición.

Esencialmente, los microscopios petrológicos o de polarización tienen dos prismas. Un prisma doble de Nicol, bajo el condensador, que polariza la luz monocromática que procede de la base y lo atraviesa. La luz ya polarizada, pasa por el condensador y llega a la platina, que es circular dividida en 360º y tiene movimiento rotatorio, donde se encuentra la muestra a observar.

F1. Microscopio petrológico moderno

Después de pasar por el objeto, los rayos llegan al objetivo y atraviesan el polarizador analítico, que se encuentra en el tubo óptico. Éste también se denomina polarizador sheet y que se extrae con facilidad (fig.1 y 2) Finalmente, la imagen llega al ocular. Este aparato, aunque ha mantenido su estructura esencial a lo largo de los años, ha seguido evolucionando hasta 1950. Los modelos iniciales se caracterizan por su elegancia funcional siendo la belleza parte de su diseño. En consecuencia, estos modelos y sus accesorios han pasado a ser piezas de colección por su estética y cualidades (fig.3 y 4).

Fig 2. Microscopio petrológico antiguo